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Santa Faustina Kowalska

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Nehemías 8, 1 -4a. 5-6. 7b -12 Todo el pueblo se congregó como un solo hombre en la plaza que está delante de la puerta del Agua. Dijeron al escriba Esdras que trajera el libro de la Ley de Moisés que Yahveh había prescrito a Israel. Trajo el sacerdote Esdras la Ley ante la asamblea, integrada por hombres, mujeres y todos los que tenían uso de razón. Era el día uno del mes séptimo. Leyó una parte en la plaza que está delante de la puerta del Agua, desde el alba hasta el mediodía, en presencia de los hombres, las mujeres y todos los que tenían uso de razón; y los oídos del pueblo estaban atentos al libro de la Ley.  El escriba Esdras estaba de pie sobre un estrado de madera levantado para esta ocasión.    Esdras abrió el libro a los ojos de todo el pueblo - pues estaba más alto que todo el pueblo - y al abrirlo, el pueblo entero se puso en pie.   Esdras bendijo a Yahveh, el Dios grande; y todo el pueblo, alzando las manos, respondió: «¡Amén! ¡Amén!»; e inclinándo...

Lecturas del Miércoles 4 de octubre. 26ª semana del Tiempo Ordinario. San Francisco de Asís

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Lectura del libro de Nehemías 2,1-8 Era el mes de Nisán del año veinte del rey Artajerjes. Tenía el vino delante, y yo tomé la copa y se la serví. En su presencia no debía tener cara triste. El rey me preguntó: «¿Qué te pasa, que tienes mala cara? Tú no estás enfermo, sino triste.» Me llevé un susto, pero contesté al rey: «Viva su majestad eternamente. ¿Cómo no he de estar triste cuando la ciudad donde se hallan enterrados mis padres está en ruinas, y sus puertas consumidas por el fuego?» El rey me dijo: «¿Qué es lo que pretendes?» Me encomendé al Dios del cielo y respondí: «Si a su majestad le parece bien, y si está satisfecho de su siervo, déjeme ir a Judá a reconstruir la ciudad donde están enterrados mis padres.» El rey y la reina, que estaba sentada a su lado, me preguntaron: «¿Cuánto durará tu viaje, y cuándo volverás?» Al rey le pareció bien la fecha que le indiqué y me dejó ir. Pero añadí: «Si a su majestad le parece bien, que me den cartas para los g...

Lecturas del Martes 3 de octubre. 26ª Semana del Tiempo Ordinario - Año Impar

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Lectura de la profecía de Zacarías 8,20-23 Así dice el Señor de los Ejércitos: Todavía vendrán pueblos y habitantes de grandes ciudades, y los de una ciudad irán a otra diciendo: «Vayamos a implorar al Señor, a consultar al Señor de los Ejércitos. – Yo también voy contigo.» Y vendrán pueblos incontables y numerosas naciones a consultar al Señor de los Ejércitos en Jerusalén y a implorar su protección. Así dice el Señor de los Ejércitos: Aquel día diez hombres de cada lengua extranjera agarrarán a un judío por la orla del manto, diciendo: «Queremos ir con vosotros, pues hemos oído que Dios está con vosotros.» Palabra de Dios Sal 86,1-3.4-5.6-7 R/.   Dios está con nosotros Él la ha cimentado sobre el monte santo;  y el Señor prefiere las puertas de Sión  a todas las moradas de Jacob.  ¡Qué pregón tan glorioso para ti, ciudad de Dios!  R/. «Contaré a Egipto y a Babilonia entre mis fieles;  filisteos, tirios y etiópes ha...

Lecturas del Lunes 2 de octubre. 26ª semana del Tiempo Ordinario

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Lectura de la profecía de Zacarías 8,1-8 En aquellos días, vino la palabra del Señor de los ejércitos: «Así dice el Señor de los ejércitos: Siento gran celo por Sión, gran cólera en favor de ella. Así dice el Señor: Volveré a Sión y habitaré en medio de Jerusalén. Jerusalén se llamará Ciudad Fiel, y el monte del Señor de los ejércitos, Monte Santo. Así dice el Señor de los ejércitos: De nuevo se sentarán en las calles de Jerusalén ancianos y ancianas, hombres que, de viejos, se apoyan en bastones. Las calles de Jerusalén se llenarán de muchachos y muchachas que jugarán en la calle. Así dice el Señor de los ejércitos: Si el resto del pueblo lo encuentra imposible aquel día, ¿será también imposible a mis ojos? –oráculo del Señor de los ejércitos–. Así dice el Señor de los ejércitos: Yo libertaré a mi pueblo del país de oriente y del país de occidente, y los traeré para que habiten en medio de Jerusalén. Ellos serán mi pueblo, y yo seré su Dios con verdad y con justicia.» ...

Lecturas del Domingo 26º del Tiempo Ordinario - Ciclo A

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Lectura de la profecía de Ezequiel 18,25-28 Así dice el Señor: «Comentáis: "No es justo el proceder del Señor". Escuchad, casa de Israel: ¿es injusto mi proceder?, ¿o no es vuestro proceder el que es injusto? Cuando el justo se aparta de su justicia, comete la maldad y muere, muere por la maldad que cometió. Y cuando el malvado se convierte de la maldad que hizo y practica el derecho y la justicia, él mismo salva su vida. Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá.» Palabra de Dios Sal 24,4bc-5.6-7.8-9 R/.   Recuerda, Señor, que tu misericordia es eterna Señor, enséñame tus caminos,  instrúyeme en tus sendas:  haz que camine con lealtad;  enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador,  y todo el día te estoy esperando.   R/. Recuerda, Señor,  que tu ternura y tu misericordia son eternas;  no te acuerdes de los pecados  ni de las maldades de mi juventud...

Lecturas del Sábado 30 de septiembre. 25ª semana del Tiempo Ordinario

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Lectura de la profecía de Zacarías 2,5-9.14-15a Alcé la vista y vi a un hombre con un cordel de medir. Pregunté: «¿Adónde vas?» Me contestó: «A medir Jerusalén, para comprobar su anchura y longitud.» Entonces se adelantó el ángel que hablaba conmigo, y otro ángel le salió al encuentro, diciéndole: «Corre a decirle a aquel muchacho: "Por la multitud de hombres y ganado que habrá, Jerusalén será ciudad abierta; yo la rodearé como muralla de fuego y mi gloria estará en medio de ella –oráculo del Señor–."» «Alégrate y goza, hija de Sión, que yo vengo a habitar dentro de ti –oráculo del Señor–. Aquel día se unirán al Señor muchos pueblos, y serán pueblo mío, y habitaré en medio de ti.»  Palabra de Dios Salmo Jr 31,10.11-12ab.13   R/.   El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño Escuchad, pueblos, la palabra del Señor,  anunciadla en las islas remotas:  «El que dispersó a Israel lo reunirá,  lo guardará como un pa...